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23 de diciembre de 2009

Martín en ELLE

Martín Rivas en Actor’s Studio

Martín1

Invitamos a uno de los actores de moda a nuestro estudio para una clase de transformación. Martín Rivas se convierte en cinco iconos “fashion”. Comienza el espectáculo..

Sacamos al actor Martín Rivas de El internado por unas horas para someterle a un examen de interpretación, en él le pedimos que se meta en la piel de cinco grandes figuras del mundo de la moda: John Galliano, Karl Lagerfeld, Jean Paul Gaultier, Domenico Dolce y Stefano Gabbana.

Tras una intensa sesión de maquillaje y cambio de vestuario, que soporta con gran entereza, la transformación concluye con matrícula de honor. Después de enamorar a todo el equipo con su profesionalidad y versatilidad, y superada la parte práctica con honores, comienza la teoría.

Ahora nada de disfraces, el actor se despoja de los personajes y el verdadero Martín entra en escena. A sus 24 años responde a nuestras preguntas con un don de palabra asombroso, con acertadas alusiones a títulos literarios que dejan patente que de casta le viene al galgo (su padre es el escritor Manuel Rivas) y multitud de referencias cinematográficas que denotan que el cine no es solo su profesión, sino también su gran pasión. Los flashes terminan, los focos se apagan y la grabadora se enciende.

¿Cómo empezarías un reportaje sobre ti?
“Llega tarde, como siempre…”

Pero hoy has llegado puntual, y eso que vienes de rodar toda la noche, ¿cansado?
Para nada, las sesiones de fotos sólo son agotadoras cuando te sientes incómodo, y yo he estado muy a gusto. Ha sido divertidísima, una de las mejores que recuerdo. Me ha encantado el vestuario.

Te hemos hecho protagonista de nuestro moda, ¿te parece esta disciplina un arte?
Si, pero… ¿cuál es la definición exacta? De pequeño me quedaba hipnotizado viendo como los pizzeros hacían pizzas. Las lanzaban al aire, echaban los ingredientes… y aquello me parecía un arte. Cualquier cosa bien hecha puede serlo.

Pasemos al arte en el que mejor te desenvuelves, ¿siempre quisiste ser actor?
La verdad es que nunca lo decidí. Convocaron un casting para una serie en Galicia, mi hermana me convenció para ir con ella y me cogieron. Tenía 12 años y aún no pensaba en dedicarme a esta profesión, simplemente faltaba a clase, iba allí y lo pasaba muy bien. Entonces me di cuenta de que los actores estaban locos. No sabía si quería ser actor, pero sí que de mayor quería estar tan loco como ellos. Y en eso estoy, intentando llegar a ser loco.

Años más tarde te matriculaste en Audiovisuales y en Teatro, y entonces te ficharon para la serie El Internado.
En ese momento di el paso definitivo para ser actor, y aunque ya me sentía como tal, los acontecimientos se precipitaron: entré en el mundo laboral y dejé La Coruña para instalarme en Madrid.

¿Echas de menos Galicia?
Claro, mi familia, mis amigos, las calles, pero… allí no hay cines en versión original. Ahora no podría vivir sin ellos.

¿Y Martiño se quedó allí?
Aquí nació Martín, pero son la misma persona. Cambié mi nombre porque se asociaba a un diminutivo. Muchos actores usan pseudónimo.
Hay una anécdota muy buena: Michael Caine se llamaba realmente Maurice Micklewhite. Un día estaba en una cabina hablando con su representante, que le había conseguido una prueba, y necesitaba que le diera un nombre artístico. Maurice miró a su alrededor y vio el cartel de El motín del Caine de Humphrey Bogart, y dijo “Llámame Michael Caine”. Más tarde se alegraba de no haberse llamado Michael Motín.

Y mientras rodabas El Internado te llegó el salto al cine, ¿cómo fue tu estreno?
Entré en la gran pantalla con Los girasoles ciegos. Fue un privilegio trabajar con el guionista Rafael Azcona, me encantaban El Pisito y Plácido, y participar en una de sus películas era lo máximo a lo que aspiraba. Además, estar bajo las órdenes de José Luis Cuerda, del que había visto Amanece que no es poco y El bosque animado, es un lujo. Supuso también conocer a Irene (Escolar, su novia) y a Javi (Javier Cámara) una persona ingeniosa como nadie.
Profesional y personalmente fue un punto de inflexión muy importante en mi vida.

Y también te valió para una nominación al Goya como mejor actor revelación
Sabía que no lo ganaría, pero fue un indicio de que no voy mal encaminado.

Te has rodeado de grandes talentos del cine español, ¿qué consejos te han dado?
Intento observar a mis compañeros como actores, la manera en la que se comportan en el rodaje o cuando los paran por la calle, en eso Javier Cámara es el jefe.

En el documental de Martin Scorsese sobre Bob Dylan, el cantante contaba que un irlandés, después de beber cuarenta pintas, le dijo:”Sin miedo, sin maldad y sin envidia”. Eso está bien.


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¿Qué otra disciplina te gusta?
La literatura es quizás la más completa. Leer te exige poner mucho de tu parte.

¿Tener un padre llamado Manuel Rivas despertó tu interés por la lectura?
Él es una persona con una sensibilidad especial y que se ha preocupado de que tuviera inquietudes culturales. He tenido la suerte de que mi casa siempre ha estado rodeada de libros.

¿Y cuáles nos recomendarías?
Obras dramáticas como Un tranvía llamado deseo o La noche de la iguana de Tennesse Williams. También Las uvas de la ira de John Steibeck y Cosecha roja de Dashiell Hammet.

¿Serías capaz de recitar un poema?
Mi favorito es uno que me descubrió Irene, Elegía a Ramón Sijé de Miguel Hernández. Yo lo usaba para leer en voz alta en Los Girasoles ciegos. Comenzaba diciendo: “Yo quiero ser de noche el hortelano de la tierras que ocupas y estercolas”. Recitar mejora la dicción.

Hablando de citas, ¿qué te parece esta frase de John Galliano: “Estoy aquí para hacer que la gente sueñe”?
Es una meta ambiciosa, pero cuando alcanzas un nivel de genialidad como el suyo te lo puedes permitir. Yo sólo aspiro a que la gente pase un buen rato viéndome y no cambie de canal.

Karl Lagerfeld dijo: “Todo me inspira, sólo hay una norma, abre los ojos”.
Hay que estar receptivo a todo lo que ves y no mirar sólo hacia dentro.

Dicen que el káiser tiene una biblioteca de 300.000 libros, ¿cómo te quedas?
En una película una persona entra en una casa llena de libros, impactado le pregunta al dueño: “¡Dios Mío! ¿Te los has leído todos?”. Él contesta: “Sólo una vez”. Me encantó la respuesta.

Jean Paul Gautier dijo: “Yo no quería ser famoso”, ¿Cómo llevas tú la popularidad?
Desde fuera se puede pensar que es divertido, pero no es así. Se reduce a evitar ir a determinados lugares, y ya está.

¿El cine español tiene mala fama?
Creo que hay una campaña de desprestigio porque los que en un momento lo hacían se manifestaron políticamente, y un sector de la población no lo perdona. Se dice que es malo, pero no es verdad. Hay tres películas patrimonio de la humanidad: Metróplis de Fritz Lang, Ciudadano Kane de Orson Welles, y Los Olvidados de Buñuel, y una es española. Además para desprestigiarlo se recurre a las subvenciones, pero todas las industrias que contribuyen al progreso de este país las tienen.

¿Qué opinas del revuelo que ha provocado la Ley del Cine de la ministra de Cultura Ángeles González-Sinde?
Varios cineastas han protestado, pero yo estoy de acuerdo con ella, pretende que se hagan menos películas, pero mejores. Una alternativa a la entrega de subvenciones, ya que muchas se rigen por amiguismo o afinidad política, sería incentivar a personas con capital en busca de inversión. Hay un exceso de crítica con nuestro cine, incluso por parte de nuestra gente. Así es difícil progresar.


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¿En España somos envidiosos?
A Fernando Fernán Gómez le hicieron la misma pregunta y contestó: “Yo puedo leer El Quijote y tener envidia de cómo Cervantes ha podido escribirlo, pero aquí no hay envidia, hay desprecio a todo aquello que haga tu vecino”.

¿Hay competencia entre los actores?
La competencia es sana si la enfocas desde una manera inteligente, porque te ayuda a crecer, la rivalidad es lo que es malo. Hay una diferencia semántica sutil, pero realmente importante.

La grabadora se apaga y Martín se marcha. Me quedo pensando que nota le daría si tuviera que puntuar a este joven prodigio. Tan solo una hora más tarde, un e-mail entra en mi correo. Remitente: Martín Rivas. En el adjunta un listado de títulos de libros, nombres de actores, películas que olvidó comentar y links donde escuchar canciones que le gustan. ¿Conclusión? Genial como Galliano, polifacético como Lagerfeld, picante como los Dolce y adorable como Jean Paul Gaultier. Martín, ya puedes recoger tu nota: cum laude.


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14 de diciembre de 2009

Entrevista a Martín

 Martín Rivas nos invita a ver 'El Internado'




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2 de diciembre de 2009

Bejopa entrevista a Martín

"Me habría gustado vivir en la Revolución Francesa"


¿Qué le va a pasar esta temporada a tu personaje?
- Esta temporada más que nunca nos vemos inmersos en situaciones extremas y peligrosas y puede haber muertes.

¿Qué final te gustaría para Marcos?

- Que se reencontrarse con sus padres sería un final estupendo.

¿Cómo va a vivir la desaparición de Héctor ahora que sabe que es su tío?
- ¿Héctor desaparece?


¿Va a averiguar el embarazo de Amelia?
- No puedo adelantarte eso.

¿Cuáles son las dos caras que tiene Marcos?
- Creo que de todos los personajes es el más noble y transparente. Hasta ahora no se ve que esconda nada.

¿Qué es lo mejor y lo peor que te ha dado la serie?
- Lo mejor ha sido que es mi primer trabajo profesional y que ha supuesto volverme un rostro conocido y el poder independizarme por completo, venir a Madrid, tener nuevos amigos, conocer nueva gente y a este equipo al que quiero como una familia. Lo peor, es que a veces echo de menos el anonimato.

¿Qué sitio de Madrid recomiendas visitar?
- Me encanta el Jardín Botánico y voy bastante porque es un sitio muy agradable para pasear.


Y, ¿de Europa?
- Lisboa, me encanta.

Define con una palabra:
Yon González: Guapo
Elena Furiase: Hermosa
Ana de Armas: Bella
Daniel Retuerta: Le tengo mucho cariño, es una persona a la que aprecio especialmente y es muy noble.


¿Qué le da miedo a Martín Rivas?
- Las enfermedades, soy muy hipocondríaco.


¿En qué momento supiste que querías ser actor?
- Todavía no lo tengo muy claro. Me gustaba la idea de dirigir y entré en una escuela de interpretación y a medida que iban pasando los años me desentendía un poco más de lo que pasaba en la facultad y me implicaba más con la escuela de teatro. Todo se ha ido desencadenando solo.


Si no fueras actor, ¿qué serías?

- Si no fuera actor, trabajaría en algo de esta industria, me gustaría aprender de todas esas parcelas. Me interesa mucho dirigir textos dramáticos y escribirlos.


¿Escribes?
- No tengo mucho tiempo, antes sí porque en clase te exigían prácticas de guión y allí me sentaba y tenía la disciplina y la exigencia de escribir.

¿Cuál es el último libro que has leído?
- Me estoy leyendo por segunda vez “Quieres hacer el favor de callarte, por favor” de Raymon Carver, un autor de relatos ya fallecido. Recomiendo mucho el libro, los relatos no tienen una estructura convencional, pero consigue sacar un lado poético a la vida cotidiana.


¿Cuál es la última película que has visto?
- Celda 211, me parece buenísima, una buena noticia para el cine español. El trabajo de los actores es increíble, sobre todo Luis Tosar cuando sales del cine no te puedes quitar de la cabeza su cara y su voz. Son interpretaciones muy poderosas. Todavía no se han estrenado muchas pelis que puedan optar a la candidatura a los Goya pero creo que Celda 211 lo merece, es la perfecta para llevarse el Goya al mejor actor principal y secundario.


Colaboras, además, con Fotogramas en un blog, ¿cómo surgió la idea?
- Me llegó la oferta a través de mi representante y en eso estamos. Es un huerto para plantar ideas, transcribo pensamientos que me vienen, me da un poco de miedo eso de que digan que ahora soy crítico de cine, no es así, yo no quiero meterme a juzgar trabajos y películas.


¿Cuáles son tus próximos proyectos?
- Pues tenemos que grabar hasta diciembre y luego empezamos en marzo hasta julio. No voy a hacer nada más, aquí echamos muchas horas. Si me sale un proyecto muy interesante si que soy partidario de estar pluriempleado, de pasar una temporada echo polvo por no dejar pasar la oportunidad pero hasta ahora no ha llegado ese proyecto. No quiero tocar muchos frentes a la vez.


¿Te pones retos cada nuevo año?
- Me planteo tocar un poco más el saxo, ir a clase de inglés… cosas pequeñas pero muy importantes.


¿Qué acontecimiento histórico te hubiera gustado vivir?
- Ya he vivido la victoria de Obama y están intentando la reforma sanitaria… eso es todo un acontecimiento. Histórico me hubiera gustado vivir La Toma de la Bastilla.


¿Eres rebelde?


- El error está en establecer un símil entre rebelde e indisciplinado, hay cosas por las que hay que pelear pero hay que reservarse la energía para cuando realmente va a hacer falta.


¿Por qué causas crees que debemos luchar?
- Me preocupa mucho el cambio climático, puede traer muchas enfermedades. De pequeño recuerdo que había de verdad cuatro estaciones pero ahora sólo hay verano e invierno y pasamos del calor asfixiante al frío de un día para otro. Me da un poco de miedo ser testigo de este cambio tan rápido aunque hay quien defiende que responde a ciclos pero creo que eso es también en parte una forma de escurrir el bulto.


Si estuvieras en el gobierno, ¿qué harías para paliar ese cambio?
- Cumplir las promesas del Protocolo de Kioto, las emisiones de gas en el Planeta.


A nivel más personal, ¿te rebelarías por?
- Por una injusticia, cuando la gente ocupa una posición de poder y se aprovechan.


¿Cómo son los ratos en plató cuando no ruedas?
- Queda muy poco tiempo libre, a mi me gusta mucho dormir pero no hay tiempo. También intento traerme los libros de inglés o lecturas pero hay jaleo y no puedes concentrarte.


¿Qué tipo de cine te gusta?

- Veo todo lo que puedo. Intento ir al cine una vez a la semana.


¿Eres muy disciplinado?
- En casa soy un desastre, me cuesta mucho mantener el orden pero hay cierto orden dentro de ese caos.


¿Cuál ha sido la escena más dura de rodar esta temporada?

- Siempre es la primera del día a las 8 de la mañana, lo veo todo a través de un “estúpido velo”, estoy muy dormido e intento activarme haciendo flexiones o pegando gritos pero me cuesta espabilarme.


Cuándo te vas a casa, ¿te cuesta mucho dejarte a Marcos atrás?
- No, no mucho, esto es ya como la oficina.

¿Cómo son los rodajes en la Univesidad Nebrija?
- Lo peor viene ahora con el frío, muchas veces las estaciones que grabamos no se corresponden con la que vivimos y estamos en sudadera en la sierra a las 3 de la madrugada y el uniforme sabe a poco.



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15 de noviembre de 2009

Entrevista a Martín

Martín Rivas: "El reencuentro con mis padres sería el broche perfecto para el final de 'El internado'"

Aunque parezca que el momento esté cada vez más cerca, los seguidores de la serie deberán todavía esperar para ver el reencuentro de Marcos y Paula con sus padres.

El próximo lunes, 16 de noviembre, a partir de las 22:15 horas, Antena 3 estrena la sexta temporada de 'l internado'. La serie de Globomedia que cerró temporada con más de 3,4 millones de espectadores (21,7%) regresa cargada de nuevos misterios y nuevas incorporaciones.

Comienza un nuevo curso en el internado. Poco a poco los alumnos van llegando tras las vacaciones de verano e instalándose en sus habituales habitaciones. Marcos, Iván, Carolina, Victoria, Julia y Roque, cuya amistad parece haber acabado para siempre, se han visto obligados a volver. ¿Qué ha pasado durante el verano? ¿Y por qué han vuelto al colegio?

FórmulaTV.com ha entrevistado al actor Martín Rivas para intentar conocer algo más sobre la nueva temporada que a partir de ahora llenará de misterio y suspense la noche de los lunes.

¿Cómo se presenta la nueva temporada de 'El internado'? ¿Qué tipo de sorpresas nos deparan las nuevas entregas?
La dirección de las tramas en la sexta temporada seguirá la línea trazada en temporadas pasadas. Seguiremos investigando el misterio que se esconde en Laguna Negra, mientras en paralelo seguirán tomando protagonismo las tramas familiares. Habrá fricciones y disputas entre nuestro grupo, pero también momentos de concordia y amor.

En el último capítulo de la pasada temporada intentasteis huir del internado, pero fuisteis sorprendidos. ¿Cómo ha transcurrido el verano?
La nueva temporada comenzará con el primer día del nuevo curso, de modo que nos saltaremos el periodo estival. No obstante, a través de flashbacks retornaremos al punto en el que finalizó la pasada temporada.


¿Sientes que has crecido como actor a lo largo de estas temporadas?
Quiero pensar que sí.

¿Sueles verte en televisión?
Lo justo, no me gusta verme. Soy autocrítico. Siempre que abordamos una secuencia intento llevarla por una dirección concreta, así que cuando me veo me fijo en si he alcanzado esa intención. Suelo ser bastante meticuloso en mi trabajo.


Has estudiado arte dramático durante cuatro años...
Sí, pero no me parece algo necesario para trabajar como actor. El principal error está en establecer un paralelismo entre ser popular y ser buen actor en esta profesión. No hay una relación exacta entre una cosa y la otra. Hay gente que logra una gran popularidad sin destacar y luego hay grandes actores en el anonimato que hacen un gran trabajo. Sobre todo en el teatro hay gente muy buena y, sin embargo, pasa totalmente desapercibida.


¿Se nota entre el equipo quién ha estudiado y quién no?
No acostumbro a preguntar a la gente si ha estudiado o no. De cualquier modo, has podido estudiar en una escuela que no haya sido la adecuada. No se puede juzgar a la gente teniendo en cuenta ese aspecto. Hay personas críticas con la gente que ha estudiado para actor, porque opinan que la persona pierde frescura y naturalidad si se prepara. Resulta ridículo acudir al curriculum de un actor, lo importante es lo que pueda y sepa hacer en un momento dado. La formación actoral es importante pero las cosas se aprenden trabajando. Las escuelas te dan la oportunidad de probar cosas y ganar experiencia, nada más.


Participaste en la película "Los girasoles ciegos" (José Luis Cuerda) preseleccionada a los Oscar 2008, aunque luego quedó eliminada. ¿Qué supuso en tu carrera esta película?
He aprendido a no esperar que sucedan cosas a raíz de algo que haya hecho. Lo hice en el pasado y me llevé algún que otro chasco. Hoy día, me limito a disfrutar de las cosas mientras las estoy haciendo. El gran premio fue tener la oportunidad de participar en esa película. Pero no creo que el hecho de haber participado en esta cinta me haya cambiado en algún otro aspecto.


¿Tienes algún otro proyecto entre manos a corto o medio plazo?
Por ahora, tengo suficiente con 'El internado'.


¿Cuál va a ser la relación que Marcos va a mantener con Carol en las próximas entregas?
Marcos y Carol mantienen una relación bastante peculiar porque la mayoría del tiempo se lo pasan enfadados entre ellos. Tienen una forma muy singular de quererse y mostrarse afecto. En esta temporada, Marcos se apoyará más bien poco en ella.


La nueva chica, Nani Jiménez, parece que se sentirá atraída por tí...
No sabe donde se mete (risas).


En el último capítulo (nº43) Marcos espera junto a su hermana en el bosque a su tío Samuel/Héctor (Luis Merlo), pero éste no llega. ¿Supone una nueva decepción para tu personaje?
Samuel es el único vínculo familiar que tiene ahora mismo en el mundo, por lo tanto le afecta que no aparezca en el bosque. No puedo adelantaros nada más porque implicaría desvelaros parte de la trama.


¿Cómo vives el fenómeno de la fama? ¿Cómo llevas que la gente te reconozca?
Estoy aprendiendo a llevarlo de la mejor manera posible. No me incomoda.


¿Te incomoda la prensa rosa?
Me incomoda el hecho de salir en sitios cuando no lo busco, pero es algo que se escapa a mí control. No es algo que me atormente. En los actos públicos, por ejemplo, uno sabe a lo que se expone cuando acude a ellos, al fin y al cabo es parte de tu trabajo.


Después de seis temporadas, ¿qué es lo que te anima a seguir?
El sueldo es una motivación importante y muy válida como cualquier otra, o como dice Anita "llevar los frijoles a casa" (risas).


¿Eres supersticioso?
No, para nada. Soy bastante terrenal, nada místico.


¿Se reencontrará, por fin, Marcos con sus padres a lo largo de esta nueva temporada?
De momento no, pero el reencuentro sería una forma bonita de cerrar 'El internado', un broche perfecto. Me imagino que mientras dure la serie será un encuentro que se intentará dilatar lo máximo posible.

¿Crees que no habrá reencuentro?

Esa sería la decisión que yo tomaría si fuese guionista. Es el final que a mí me gustaría para esta serie.



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12 de noviembre de 2009

Entrevista a Martín, Yon y Blanca

Martín Rivas: "Ojalá fuéramos más desnuditos en la serie, el calor no lo llevo bien"


Luces, cámara... acción. Los alumnos del internado más famoso de la parrilla televisiva retoman sus clases en La Laguna Negra, el centro en el que ningún padre con estima a sus vástagos matricularía a sus hijos. A menos de una semana de que Antena 3 retome una de sus series de mayor éxito, los actores hacen parada en Castellón y han presentado este miércoles ante más de un millar de jóvenes fans el preestreno de la sexta temporada.

En compañía de Martín Rivas (Marcos), Yon González (Iván) y Blanca Suárez (Julia), más de 1.200 afortunados volvieron a sentir la emoción, intriga y dolor de barriga que provocan las aventuras y desventuras de este grupo de estudiantes que llevan desde mediados de 2007 investigando los misterios y asesinatos de ideología fascista que ocurren en su colegio.

Cuando en 2007 arrancó la primera temporada, ¿esperabais este éxito?
Martín Rivas.- No, por supuesto que no. Cada año comienzan muchas series y muy pocas repiten tantas temporadas como nosotros. Recuerdo que cuando comenzó El Internado salió una estadística que decía que en los últimos cinco años no había salido una serie que se mantuviese más de dos en antena.... Es algo muy difícil de predecir. Simplemente era un proyecto que empezamos con mucha ilusión y estábamos con la expectativa de qué iba a pasar.
Yon González.- Sabía que pasaría esto o no funcionaría nada, no es una serie para quedarse en la mitad.

Blanca, tú comenzaste en la segunda temporada ya conociendo el éxito que la predecía...
Blanca Suárez.- Yo entré con ventaja porque sabía que tenía mucho éxito, que la audiencia la seguía y de qué iba la trama. La conocía la serie porque la seguía, fue casualidad entrar dentro de la propia serie que yo veía. Tenemos muchísima suerte y ahora que estamos a punto de estrenar la sexta temporada, esperamos que se mantenga igual de bien que las cinco anteriores.

Vuestra aparición en El Internado, ¿es una plataforma para lanzaros a otros soportes como el cine o el teatro, o apostáis por la televisión como gran medio?
Martín Rivas.- No me he metido en El Internado como plataforma de nada. Quería dedicarme a la interpretación, nadie me ofrecía ningún trabajo y conseguí un papel en El Internado, del cual estoy muy orgulloso y del que no pienso desprenderme a la ligera. A mí lo que me gusta es trabajar con gente válida en proyectos interesantes que me motiven y en los que crea, no me preocupa la plataforma. Me gusta todo, el cine, el teatro, la tele...
Blanca Suárez.- Cada medio tiene su importancia. La televisión no hay que desmerecerla, es un soporte más con técnicas distintas al cine o al teatro. A mí me interesa todo, porque en cada uno se aprende algo nuevo.


Todos vosotros habéis hecho cine, ¿tenéis algún proyecto próximamente?
Blanca Suárez.- ¡Uf! (Ríe) Ojalá lo que tuviera en mente saliera... Hay alguna cosilla para verano pero hasta que no esté firmado... Ahora mismo, conforme están las cosas, no sale nada.
Yon González.- La verdad es que tengo dos películas para el año que viene, una para rodar en verano y otra en septiembre... El sexo de los ángeles y Alfa. Y espero tener una tercera en inglés (se ríe) Aunque aún no es seguro y además... no sé inglés.
Martín Rivas.- Yo no tengo ningún proyecto cinematográfico.

Bueno Martín, pero tú fuiste nominado al Goya como mejor actor revelación. ¿Qué se siente de estar entre los grandes del cine español? ¿Te lo esperabas?
Martín Rivas.- Fue una alegría muy grande que no esperaba porque el papel era muy pequeño. Espero volverlo a conseguir algún día.

Pregunta para los chicos, viendo la inmensa mayoría de fans femeninas de la serie... ¿cuál creéis que es el éxito de El Internado: la trama de misterio o lo alta que está la calefacción en La Laguna Negra que os obliga a ir sin camiseta en gran parte del capítulo sin camiseta?
Martín Rivas.- Bueno... (ríe) Ojalá estuviéramos más ‘desnuditos’ porque yo he estado cerca de desmayarme varias veces en el plató del calor que hace. Entre los focos y la sudadera de la que nunca nos desprendemos... Así que el tema de la temperatura no lo llevó muy bien (ríe). El éxito se debe a que fue una apuesta arriesgada en su momento. El formato de misterio y suspense nunca antes se había abordado en España. Tradicionalmente siempre se ha tocado géneros como el sitcom o el melodrama familiar y esto suponía una vuelta de tuerca a ese.
Yon González.- (Ríe) No..., es una serie en la que hay de eso, pero creo que no hay mucho... En la trama pesa más el suspense o la intriga que las relaciones sentimentales, ¿no? No es ‘Física o Química’ o la serie esa de las modelos...


Este miércoles miles de jóvenes os esperaban y gritaban en la puerta del Auditori para conseguir una foto o un autógrafo vuestro. ¿Es fácil compaginar una vida normal con la fama?
Blanca Suárez.- Hombre, no puedes dejar de hacer las cosas que te gustan...
Martín Rivas.- Yo estoy descubriendo cómo, pero lo intento hacer lo mejor posible.
Yon González.- En Madrid no es tan exagerado como aquí porque la gente es más independiente. Aunque también se acerca mucha gente tienes que intentar que no te pese.

Esta sexta temporada tiene un objetivo muy claro, descubrir quién es el topo. De Marcos casi nadie sospecha pero Julia e Iván... no todo el mundo pone la mano en el fuego. ¿Quién es el topo?
Blanca Suárez.- ¡Uy! Si yo pudiera decirlo... Lo vendería al mejor postor (ríe)

Julia (Blanca Suárez), hay muchos que te acusan ¿eres la traidora?
Blanca Suárez.- ¿Es el Topo? Puede... ¿por qué no? No estaría mal...

¿Tú eres el topo Iván (Yon González)?
Yon González.- (Ríe) ¡Ah...! No lo puedo decir. (Ríe)

En tu caso Yon, el público ha comenzado a dudar por el hecho de que la anterior temporada acabara contigo infectado por el virus y ahora pareces sano...
Yon González.- Bueno, todavía no me han visto sano. A ver qué pasa en los capítulos... En el primer episodio se resolverán dudas acerca de si soy o no. (Sonríe)



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30 de octubre de 2009

Quiere ser guionista

Martin Rivas: "'El internado' 
es una serie con limitaciones"

Martín Rivas está creciendo: en la serie de la que es protagonista e interpreta a Marcos, y también en la vida real, casi licenciado en Comunicación Audiovisual por la Universidad de Santiago.


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El hijo del periodista y escritor Manuel Rivas, ya ha trabajado en el cine con la película Los girasoles ciegos, pero sigue centrado en la serie El Internado, que le ha catapultado a la popularidad.


- ¿Sacabas buenas notas en el cole?
- Sí, siempre me ha gustado estudiar.

- ¿Qué tal van tus estudios de Comunicación Audiovisual?
- Cada vez me queda menos, sólo tengo pendientes dos asignaturas para licenciarme.

- ¿Estás estudiando en Madrid?
- No, estoy cursando la carrera en Santiago de Compostela, porque empecé allí y no me convalidaban todas las asignaturas en la universidad en Madrid.

- ¿En qué momento histórico te gustaría vivir?
- En 1950, que no se corresponde con ningún momento histórico preciso pero es el momento cuando nació el Rock'n'Roll, me gusta la forma de vestir, el cine del momento y haber conocido el mundo antes de la globalización.

- ¿Un artista al que admires?
- Jean Michele Basquiel -un pintor afroamericano- y Picasso.

- Si tuvieras que escribir el guión de El internado, ¿cómo lo enfocarías?
- Es una serie que tiene unas limitaciones, porque todos los personajes estamos aquí encerrados y esto te limita mucho para el guión; es muy difícil de superar. Yo daría aire a la historia, porque no salimos de estas paredes y eso implicaría más personajes. Me gustaría que se supiese más de mi padre.

- ¿A quien pondrías como traidor?
- Me pondría a mí mismo, pero no sería coherente con la trama.

- ¿Crees que en todos estos años de El internado has crecido como actor?
- Sí, quiero pensar que sí. Soy un actor con pundonor.

- ¿Eres autocrítico?
- Sí, pero siempre de puertas para adentro.

- ¿Cómo calificarías tu carrera como actor?
- PA: progresa adecuadamente

- ¿Te ves mucho después de grabar?
- Lo justo, es una forma de corregir fallos. Siempre comprobar si he conseguido el objetivo, el punto que me había planteado. Soy meticuloso.

- ¿Has estudiado interpretación?
- Sí, pero no creo que sea necesario. El error está en establecer un paralelismo entre la fama y la calidad del actor. Me sorprendo cuando voy al teatro y veo a actores que no salen al gran público y son de una calidad extraordinaria.

- ¿Qué es lo que más te gusta ser actor?
- A mí lo que me gusta de la interpretación es que es un arte del happening, del aquí y ahora.

- ¿Cómo llevas la presión de aparecer en una serie tan seguida?
- Antes el público eran 10 o 15 personas, ahora son 3 millones. La presión es mucho más grande. A mí me gusta hacer cursos de interpretación para ir mejorando.

- ¿Cómo fue la experiencia en el cine?
- He aprendido a no esperar proyectos a raíz de cosas que haya hecho en el pasado. Me limito a pasármelo bien en lo que estoy haciendo. El premio ha sido lo bien que me lo he pasado en el cine. No ha habido ningún cambio en mi vida profesional

- ¿Qué proyectos tienes a la vista?
- Ninguno, sólo El internado.

- La nueva alumna se siente atraída por tí...
- Pues no sabe donde se mete... Todavía no hemos llegado a grabar nada juntos

- ¿Cómo llevas la fama?
- Estoy aprendiendo a llevarlo de la mejor manera posible. No me incomoda, no me gusta estar en sitios que no me apetece estar pero es algo que escapa a mi control y prefiero que no me atormente. Cuando estoy en un acto público se que habrá fotos y procuro comportarme de la forma más agradable y correcto posible y eso es parte de mi trabajo.

- ¿Cuál es tu motivación?
- Mi motivación es mi sueldo.


- ¿Eres supersticioso?
- No, nada. Soy muy terrenal en ese sentido.


- ¿Cómo te ves en el futuro?
- No me lo planteo.


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14 de octubre de 2009

Video-Entrevista

Entrevista a los protagonistas de 'El Internado'
Los chicos de 'El Internado' nos presentan en persona cuáles van a ser las tramas de la próxima temporada. Elena Furiase, Ana de Armas, Martín Rivas, Yon González y Blanca Suárez desvelan los secretos del colegio más misterioso y aterrador de la ficción española.




Fuente

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Revista Star2

 Martín Rivas... En el amor
Aunque ahora, en el amor, le va de maravilla, no siempre fue así. Y es que, de niño, no le resultaba nada fácil llevarse el gato al agua: "de pequeño me molestaba un montón que las chicas siempre su fueran con los más mayores", confiesa el gallego. Y mira que el pobre se portaba súper bien con ellas: "yo no entendía cómo, siendo tan bueno, me pasaba éso... Pero nada, todas las que me gustaban se iban con los chicos más grandes". Bueno guapetón, por suerte para tí, eso ya es agua pasada.

Transcrito por Laura.-

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26 de septiembre de 2009

Entrevista a Martín

«La fama es un peaje que merece la pena pagar»

Es hijo del conocido periodista, novelista y poeta gallego Manuel Rivas. Martiño, que ése es su verdadero nombre, dio el salto a la interpretación cuando sólo era un niño en la serie autonómica Mareas vivas. Estudió Comunicación Audiovisual y retomó su papel actoral cuando estaba a punto de licenciarse. Hoy es uno de los rostros más queridos de la pequeña pantalla. Triunfa en El Internado y ya ha dado el salto al cine, con Los girasoles ciegos, con el que fue nominado al Goya.

- ¿Cómo supo que quería ser actor?
- No lo sabía, pero me di cuenta de que todos los actores estaban locos. Tenía claro que de mayor quería ser uno de esos locuelos.

- Pero a usted, lo que verdaderamente le tentaba era la dirección.
- Sí, ese era mi sueño. En la universidad me explicaron que para conseguirlo debía dominar el texto dramático. A raíz de eso entré en una escuela de interpretación y acabé descubriendo un mundo que me apasiona y al que quiero dedicar mi futuro más inmediato.

- Con una oferta cerrada deja Galicia para instalarse en Madrid.
- Sí... compartiendo casa con ocho desconocidos en un piso de Callao. Ahora me he aburguesado y ya vivo solo (ríe). Tuve suerte, yo llegué a la capital con una oferta en firme, hubiese sido más difícil aterrizar sin saber a qué puerta llamar.

- Y en Madrid abandonó a Martiño por Martín.
- ¡Es mi nombre, que quede claro! Me aconsejaron el cambio, pero es una decisión con la que todavía no me siento satisfecho. No descarto recuperar a Martiño.

- Las chicas le jalean allá por donde pasa. ¿Le pesa la fama?
- Es un peaje que merece la pena pagar. Se pierden cosas a nivel personal pero no he renunciado a tanto. No es buena idea fumar un pitillo delante de un colegio o asistir a una macrodiscoteca, pero lo asumo.

- Arrasa en 'El internado' y su debut en el cine le ha reportado una nominación al Goya como mejor actor revelación. ¡Casi nada!
- Me dedico a esto para poder realizar cosas tan grandes como Los girasoles ciegos. La nominación ha sido algo increíble, pero trato de no tomármelo demasiado en serio. Es un indicio de que estoy haciendo bien las cosas.

- Y Donosti es para usted...
- Con su cielo encapotado... una de las ciudades más bonitas en las que he estado nunca. De corazón.



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24 de septiembre de 2009

Entrevista a Martín

Martín Rivas entrevistado por L'Oreal





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8 de septiembre de 2009

Revista Vanidad

Martín Rivas, los 24 fabulosos
Porque en Vanidad creemos en la conversación mucho más que en las entrevistas, la que mantuvimos con Martín nos descubrió que su belleza apolínea no es tan críptica como parece. Él confiesa. Traidores de nosotros, le delatamos contándotelo todo.

Martín y sus cosas
A Martín todo el mundo le dice que es una persona tímida, cuando él no está muy seguro de que esa afirmación sea cierta. “Me dicen qué gallego eres, qué callado. Eso es una tontería, es como presuponer que todo el mundo que vive en Serrano tiene que vestir bien”. Lo que sí es, es muy reflexivo, le da muchas vueltas a la cabeza e, incluso, dice tener desde pequeño un sentido de la responsabilidad y culpabilidad muy grande. No le cuesta nada pedir perdón, no es nada orgulloso en ese sentido. Martín mete la pata muchas veces porque “soy un bocazas”. Sin embargo, luego no tiene problemas en reconocer que se ha equivocado. No hay nada en concreto que le atormente, aunque hubo una época especialmente hipocondríaca en la que se obsesionó con la radiación, “la simple idea de acercarme a una fotocopiadora o poner el microondas me ponía de los nervios”. Martín no sabe mucho de diseñadores, lo que le gusta de verdad es la ropa. Marc Jacobs, David Delfín o las prendas de Engineered Garments, una marca que descubrió en Sportivo, una de las tiendas para chico más bonitas de Madrid. Va a mercadillos y tiendas de segunda mano, buscando lo más importante: diferenciarse.

Que la gente tenga inquietudes y sea respetuosa, que tenga un mínimo de educación y tacto, es lo que más valora a la hora de relacionarse con los demás. Valores que, por otra parte, él mismo trata de ejercitar. La palabra favorita de Martín es “bagalume”, que en castellano significa luciérnaga. Aunque las turbulencias de los aviones para Martín no tienen ninguna gracia, ha viajado a La Habana, el Sáhara, Nueva York y París, todos ellos ya convertidos en lugares preferidos. Si alguna vez se decidiera a comprar una casa en Madrid, lo haría en Malasaña o en La Latina. Precisamente, un puesto callejero de pizzas “take away” de uno de estos barrios fue el que le alimentó durante varios meses.

Martín y el día a día
Cuando no está grabando 12 ó 13 horas diarias trata de recuperar todas esas cosas que ha dejado de lado. Pone lavadoras, pasea, hace alguna compra pendiente... “Ocuparme de la hacienda, es lo que hago, sí...”, sonríe.
Y, aunque suene increíble, la gente le reconoce por la calle hasta con el casco de la moto puesto. Martín no conduce, atraviesa la ciudad en Vespa.
Para él la gente de Madrid es muy educada y amable hasta que se pone al volante, entonces se transforma, cosa que encuentra“normal porque aquí hace mucho calor”. Cuando camina lo hace en línea recta y pensando en sus cosas. Hay horas y sitios que trata de evitar. Que todo el mundo te reconozca y señale debe ser una experiencia muy fuerte de vivir, así que sabiamente concluye que nunca se pondría a las 5 de la tarde en la puerta de un instituto ni iría a macrodiscotecas, pero es que eso tampoco lo hacía antes. La fama conlleva a veces situaciones tan absurdas como el día en que una mujer le discutió a su propia madre el lugar en el que Martín había nacido. Tiene grandes compañeros como Tamar Novas y su novia también es actriz; aún así sus amigos no son actores: “Creo que me conviene airearme un poco y no hablar siempre de los mismos temas, acabas por pensar que esta profesión es lo más importante del mundo y en realidad no lo es”. Cuando le preguntamos a Martín si las sesiones de fotos no le cansan o si contar su vida y sus cosas no le produce desgaste, él contesta diplomático que es el peaje que sabe que debe pagar por hacer lo que más le gusta, interpretar.
Hay algo que no soporta, una serie de preguntas tediosas que, por una inexplicable razón, le hacen reiteradamente. Éstas son: a qué edad, cómo y a quién dio su primer beso y en qué momento dijo lo de tierra-trágame.
Otra cosa por la que nunca pasaría sería posar, como varias veces ya le han sugerido, abrazando un osito de peluche o chupando una piruleta.

Martín y la tecnología
Martín tiene toda una teoría acerca de la tecnología. Cuanto más pequeño sea un móvil, más caro ha de ser. Lógico, tiene la misma que el resto, pero más comprimida y el diseño es más avanzado. El que él utiliza es pequeño y no demasiado juvenil. No le gusta ir con el “ladrillo” en el pantalón, así que cuanto más simple, mejor. Reconoce que le encantaría tener un iPhone, pero sólo si llevara bolso. Para las chicas, en su opinión, es todo más fácil. Acaba de abrirse una cuenta en Facebook que apenas utiliza, “por eso de que todo el mundo la tiene”. De hecho, le han contado que ya hay varias registradas con su nombre. Así que la suya es con otro. Y no nos lo va a desvelar, ¿verdad? “Eh... No”. Martín no ve casi nada la tele pero, eso sí, compra muchas series, principalmente del HBO americano; sus favoritas son “The Wire”, “Mad Men” y una de descubrimiento reciente, “House of Sadam”, que trata ni más ni menos que de los últimos días de vida de Sadam Hussein.

Martín y la interpretación
Su primer contacto con este mundo fue con ocho años. Él no se acuerda demasiado, pero sus padres le cuentan que toda la familia se trasladó a vivir a Dublín durante un año y allí protagonizó una obra de teatro escolar. “Fue curioso porque el argumento trataba de un hombre que venía de la Irlanda profunda y llegaba a la capital y se sentía perdido, reflejaba el choque entre lo rural y lo urbano”, recuerda, “y, curiosamente, me eligieron a mí para hacer de irlandés cuando yo era el único del colegio que no lo era. Igual fue por rubio o porque hablaba con acento raro...”. El quid de la cuestión en esta profesión está para Martín en no planificar de antemano tu carrera. Él también tiene objetivos y sabe que quiere trabajar con gente que le pueda enseñar cosas, pero lo mejor es tomar decisiones en función de cómo te van viniendo las cosas: “Si tienes una carrera diseñada en tu cabeza y luego las cosas no se cumplen como habías pensado, la frustración es enorme”. En casa de Martín nunca se ha producido la típica conversación de “mamá, papá, quiero ser actor”. Acerca del boom de jóvenes actores gallegos, él se muestra cauto: “Hemos hecho muy pocas cosas, el tiempo dirá si nos hemos sabido mantener ahí y hemos logrado aportar algo, tanto a nivel nacional como regional. Me alegro mucho de que por un camino u otro nuestros destinos hayan desembocado en el mismo mar”. Si en el futuro Martín sólo hiciera cine nunca renegaría de su pasado televisivo, cree que sería un desagradecido y un soberbio si adoptara esta actitud. “Creo que hay gente muy valiosa trabajando en televisión.
Sí, es cierto que algunos espacios aportan poco al interés general, son como el patio de luces de un edificio. Pero también es cierto que estamos muy acostrumbrados a prejuzgar y creer que quien hace televisión es malo y quien hace cine o teatro, bueno. Hay un culto al celuloide exagerado. Por el hecho de que algo esté grabado en un negativo no ha de ser mejor necesariamente. Yo
he visto películas muy malas”, dice, “y estoy muy contento donde estoy. Creo que ‘El Internado’ es una serie estupenda, y muy digna. Hay actores muy puristas que dicen que sólo harían teatro y luego están haciendo vodevil o comedieta. Entiendo que alguien rechace la tele para interpretar a Ionesco o Beckett, pero no por estar encima de un escenario. Lo importante no es el medio para el que trabajes, sino que lo que hagas merezca la pena”.

Martín y el futuro
Durante el próximo año Martín seguirá con “El Internado”, tiene ya todo un año cerrado por delante. Por lo demás, lo que más le gustaría sería aprender a dar saltos mortales, “tener un mes libre y dedicarme solo a eso. Me imagino que hay escuelas de circo con colchonetas donde enseñen eso. Donde dividan el movimiento en pasos y vayas aprendiendo cada uno hasta completar todo el ejercicio”.

Este año hemos visto a Martín Rivas en “El internado” y en “La Wikipeli”, y
pronto le veremos en “El sexo de los ángeles”.





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17 de agosto de 2009

Entrevista a Martín

"Soy muy tímido, prefiero que
ellas tomen la iniciativa"


Es el actor de moda, ese chico al que todas desean y quieren conquistar. A la espera de la nueva temporada de El Internado en septiembre, Martín nos confiesa que ser famoso no es nada divertido.

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Transcrito por Dani | Escaneado por Samureta

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6 de agosto de 2009

Martín Rivas: "Soy un fugitivo según Vanity Fair"

Como algunos de vosotros habéis reclamado en el blog que publiquemos más imágenes, os dejo esta sesión de fotos que fue realizada por la fotógrafa PAOLA KUDACKI para que fuera publicada en la revista Vanity Fair. ¡Fue muy divertido!





30 de julio de 2009

Entrevista a Martín Rivas e Imanol Arias

Imanol & Martín, secretos de lavandería

Imanol Arias y Martín Rivas son almas gemelas: hacen lo que les apasiona, tienen éxito y se declaran hijos de la 'tele'. Son los actores con más presente y futuro de España. En junio, en el Festival de Islantilla (Huelva), ambos se desnudaron en esta charla entre amigos.

Imanol Arias (Riaño, León, 53 años) estaba llamado a convertirse en empleado de la fábrica donde se ganaba la vida su padre, en Ermua (Vizcaya). Martín Rivas (Vimianzo, A Coruña, 24 años) siempre quiso prepararse para director de cine. El primero parece que usa la misma talla que en el rodaje de El Lute, hace más de dos décadas. El segundo cuenta con un físico prácticamente perfecto y una sonrisa que cautivaría a una fiera de la selva.
Ambos llevan viviendo en Madrid desde los 20 años. Éstas son sólo algunas de las similitudes entre dos actores que triunfan gracias a Cuéntame, la serie más vista de TVE, y El Internado, que ocupa el trono de las audiencias de Antena 3. La última coincidencia se produjo hace algunas semanas, cuando recibieron el homenaje del Festival de Cine y Televisión de Islantilla (Huelva). A Imanol le concedieron el Camaleón de Honor a la Mejor Interpretación y a Martín Rivas al Actor Revelación. Allí mismo se colocaron los trajes largos y compartieron, en exclusiva para Pantalla Semanal, algunas confidencias.

¿Qué significa ser una revelación?
Imanol Arias. La primera vez que me llamaron revelación fue tras el estreno de Anillos de oro, en 1983. Entonces la televisión no tenía un ámbito de ficción tan grande como ahora. Nos costaba creer que podíamos hacer televisión de forma continuada. En aquellos momentos, ser revelación iba acompañado de ser El Hombre del año Dunia.¡Eras el hombre del año! Ibas a todos los sitios, las marcas te mandaban ropa... Pero nos asustábamos tanto que al año siguiente desaparecíamos o hacíamos alguna cosa rara.
Martín Rivas. Claro, entre que erais menos actores y que sólo había dos cadenas, cuando se hablaba de audiencias millonarias no tiene nada que ver con lo que ocurre ahora.
Imanol Arias. Imagínate, la recta final de Anillos de oro tuvo una audiencia media de 20 millones de espectadores.
Martín Rivas. Ahora es impensable. La difusión está más repartida, así que no notas tanto ese grado de presión y responsabilidad en tus hombros. Yo concibo esto de promesa como algo inherente al ser joven, porque si eres joven eres promesa de algo. Hay prometedores atracadores de gasolineras o farmacias, pero a mí me ha tocado lo de prometedor de actor. El reto es ver si se puede hacer una carrera y pasar la criba, porque hay gente que empieza muy fuerte en esto, pero su estrella se va apagando.
Imanol Arias. Totalmente de acuerdo. Ni siquiera tiene que ver con aciertos y desaciertos, que los habrá, en tu camino, porque cuando lo tienes claro sólo hay que mirar adelante. Pero sí hay pequeños errores que, ante una dejadez, pueden hacer palidecer tu destino. No es tanto por falta de trabajo como porque no se den los pasos exactos. Ahora hay más capítulos de todo y se puede trabajar mucho para aprender a.

La fama, ¿maldición o estigma?

Imanol Arias. El efecto de la fama televisiva puede ser el mismo ahora que antes. Cuando se estrenó Anillos de oro estaba rodando una película en Buenos Aires. Me despidieron en el aeropuerto mi padre, mi madre y mi agente. A los pocos días me llamaron por teléfondo para decirme que no me podía imaginar lo que estaba pasando en España con la serie. Al regresar me encontré con cientos de personas esperándome a las puertas del avión. Pepe Navarro hacía un programa en televisión, La tarde, al que tuve que ir tres días seguidos para que me conocieran. El paso siguiente, claro, era esconderme. Cuando empecé a salir con Pastora (Vega, su mujer), nos tuvimos que ir a vivir a un camping en Italia, sin un duro, porque la presión era brutal.
Martín Rivas. Yo no recuerdo el momento de transición de anónimo a conocido. Notas que vas por la calle y la gente te empieza a mirar. Me llama la atención cómo cambia la forma en la que otra persona te ve a ti. Pero creo que es necesario que haya una transformación, porque somos animales en un hábitat, y si tu escenario, sus circunstancias, varían, tienes que adaptarte. El choque ocurre cuando el entorno se mofica y tú te niegas a adoptar nuevos comportamientos.
No debe cambiar tu esencia, tus principios, pero hay cosas que antes hacía y ahora soy más cauto.
Imanol Arias. Es verdad ques e crea una autoprotección y hay una vida que no vives para los demás. Llega un momento en que ese típic despiste dentro de una situación normal dejas de tenerlo y te aconstumbras a que haya un número de ojos que siempre están puestos sobre ti cuando sales a la calle.
Hay una última parte del proceso en la que llegas a creer que si tú no haces caso, nadie te ve.
Martín Rivas. Yo me encuentro en ese punto. Estoy autoconvencido de que no me miran a mí. Yo creo que es lo más cómodo.
Imanol Arias. No tengas la menor duda.

¿Ha cambiado la manera de rodar?
Imanol Arias. Antes rodábamos en Panavision, como si fuera cine. Ahora se hace en multicámara, lo que implica una mayor libertad, pero necesitas un conocimiento del lenguaje que debes ir manejando. Gente como tú llega más formada, porque nuestro referente era Estudio 1: grandes actores de texto que se metían allí dos días y grababan seguido. Si se equivocaban en el minuto 20, había que empezar otra vez desde el principio. La imagen del gran actor estaba puesta en José Bódalo, Rodero… Hacían grandes tochos con buena voz, sin construir corporalmente el personaje. Venían de una interpretación textual con una precisión en los tonos y los acentos increíble. Y llegamos nosotros con tal despiste que decían los mayores que, más que hablar, saltábamos.
Martín Rivas. Una de las cosas que nos echan algunas en cara es que tienen que poner los subtítulos del teletexto para entendernos. Yo soy también de esa tradición teatral.
Imanol Arias. A vosotros os dicen que habláis bajito, a nosotros, que muy rápido. Pero empezábamos a trabajar en el cine y aprendíamos. Solo que en mi época, la de los directores, nuestra primera película era con Ángela Molina, Ana Belén… Veías cómo había un trabajo que sí existía y que se construía un personaje.

¿Cómo se puede seguir en la brecha?
Imanol Arias. En mi época cayeron muchos porque fue muy dura con las drogas. La Movida Madrileña tenía una cosa demoledora: no dormíamos. No era selectiva sin uniforme, pero si destroyer absoluta: convivíamos con el que iba a morir. Además, la mayoría veníamos de fuera y no teníamos aquí familia a la que agarrarnos, así que nos metíamos en el fango. Viví la Movida con un éxito brutal, viviendo de noche, escondido. No podía responder políticamente a nada. Tenía que mentir y esconderme.
Martín Rivas. Un error grave está en previsualizar tu carrera en el sofá de casa. Si no se cumple, te puedes llevar un palo muy grande. Hay que tomar decisiones según las oportunidades que surgen. Cuando acabe El Internado veré qué opciones tengo y qué camino sigo. Pero no me preocupa, prefiero vivir en la inmediatez.
Imanol Arias. Si yo sirvo de ejemplo en algo es que se puede ser actor de forma continuada sin morirse durante un buen tiempo. Esta profesión es sostenible, de ahí su maravilla. Eso de poder llegar a decir es maravilloso. Significa que has llegado hasta ahí. Nosotros teníamos miedo a llegar.
Martín Rivas. Por cierto, Imanol, nosotros nos conocimos en la entrega de premios de una revista, ¿no?

¿Los del norte lo hacen mejor?
Imanol Arias. Sí, lo recuerdo, aunque yo conozco a tu padre, tengo su misma edad y ya veía El Internado cuando te conocí. Siempre me pareciste un actor muy interesante. Hay algo en la gente del norte, en la forma, que veo que tiene estilo, como un poso. En el Norte la sociedad está marcada por la vinculación familiar. Somos gente que venimos al centro.
Martín Rivas. No sé, creo que también es más fácil ser melancólico cuando cada mañana descorres las cortinas y ves un bosque espeso y con niebla. Si ves una zona árida con mucha luz, donde todo está a la vista, es diferente.
Imanol Arias. Así empieza la biografía que nunca publicaré, hablando sobre la melancolía que genera el País Vasco. Ermua estaba llena de inmigración gallega. Me contaron que había más de 15.000 personas de Allariz (Ourense) en mi comarca. Y yo tenía muchos vecinos gallegos.

¿Delante o detrás de la cámara?
Martín Rivas. El día de mañana me gustaría llevar una carrera como la tuya. Has dirigido una película y quiero saber cómo se da ese paso que a mí tanto me llama la atención.
Imanol Arias. Lo hice mal, porque fue por encargo, no se me ocurrió a mí. Era una historia complicada, sobre una actriz que se retira a una casa y contrata hombres. Lo pasé bien, tuve buenos actores, pero la película no interesaba mucho.
Martín Rivas. ¿No has pensado en repetir?
Imanol Arias. Qué va. Con el tiempo me he ido quitando cualquier necesidad de ser director o productor. Ser intérprete, meterme en el asunto y trabajarlo de pleno me colma la vida. Hice un corto y la película. Y que conste, la experiencia no fue mala, lo malo fue defenderla luego. Pero vamos, que de 60 películas como actor, 30 son así sin dirigirlas yo. Películas malas se hacen muchas. En el cine, hacer siete, cinco o tres buenas seguidas es muy difícil.
Martín Rivas. A mí me gustaría algún día dirigir.
Imanol Arias. Creo que tu generación lo tenéis que hacer. Yo tengo un hijo con 22 años, músico, que está haciendo un curso de posproducción y dirección porque tiene la idea de trabajar su instinto, de ser capaz de generar su estilo.
Martín Rivas. Bueno, pues ya te iré contando la próxima vez que nos veamos.
Imanol Arias. Eso espero.


Martín, una carrera disparada
Hijo del escritor Manuel Rivas, siempre quiso ser director de cine, por lo que empezó a estudiar Comunicación Audiovisual. Pero le dijeron que estaría bien tener nociones de interpretación para saber dar indicaciones a los actores. Así que estuvo en una escuela de teatro durante cuatro años y le cogió el gusto a lo de ser actor. Su llegada a El Internado, tras varios castings con la productora, Globomedia, fue algo a lo grande. Cuarenta y tres capítulos después ya es el actor con más tirón de la serie, junto a Ana de Armas. En uno de los descansos entre temporadas ha participado en la película de José Luis Cuerda Los girasoles ciegos, donde gracias a un papel más bien pequeño ha logrado una candidatura al Goya al Mejor Actor Revelación. En breve se pondrá a las órdenes de Xavier Villaverde para rodar su segundo filme, El sexo de los ángeles, junto a la belleza femenina María Valverde.

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Escaneado por samureta y transcrito por Dani | Fuente

Entrevista a Martín Rivas

Martín Rivas e Imanol Arias en 'Pantalla Semanal'

Los actores Imanol Arias y Martín Rivas, premiados en el Festival de Cine y Televisión de Islantilla (Huelva), forman la portada de 'Pantalla Semanal'.

Los actores, representantes de dos generaciones de actores, hablan de la fama, de su admiración mutua, y del pasado y el futuro del cine y de la televisión.

Martín e Imanol en la portada de 'Pantalla Semanal'

21 de julio de 2009

Entrevista a Martín Rivas en 'Pronto'

Martín Rivas: “Me hace gracia que me vean como uno de los guapos oficiales”

Pasará el verano en Londres, haciendo un curso de interpretación

El gallego de moda entre las jovencitas ya no solo triunfa en televisión y cine. Desde hace unos días, sus fans pueden disfrutar de su trabajo también por internet, pues ya se ha estrenado la Wikipeli “Universos” que José Corbacho y Juan Cruz han rodado con el asesoramiento de más de tres mil internautas, un cortometraje del que Martín Rivas es protagonista y que recientemente se estrenó en una sala madrileña.

¿Qué tal el reto de trabajar con tantísimos creadores?

Genial, porque ésta es una iniciativa pionera en el sentido de que por priemra vez se le pide al público de una forma abierta que se implique directamente en el proceso creativo de un corto.

¿Tienes más proyectos ahora en la mesa?

Empezamos en agosto otra vez con “El Internado”, y mi futuro inmediato está ocupado con eso.

¿No tendrás vacaciones?

Sí, un mes. Voy a hacer un curso de interpretación en Londres.

¿Crees que “El Internado” está llegando a su fin?

Siempre parece que se va a acabar, pero luego los guionistas son capaces de sacar historias y argumentos para que continúe el mi sterio.

¿Cómo llevas lo de ser uno de los guapos oficiales?

Bien, me hace gracia. Pero, vaya, procuro no verme en las revistas.

19 de mayo de 2009

Martín Rivas. Entrevista Bejopa

Inteligente, reflexivo y carismático; esos serían tres de los adjetivos que mejor reflejan la personalidad de Martín Rivas, que afronta la nueva temporada con muchas ganas y mira al futuro con optimismo después del éxito cosechado por "Los girasoles ciegos", Bejopa tuvo la oportunidad de hablar con él hace algunos días y esto fue lo que nos contó.

¿Se van reconciliar Marcos y Carol?, ¿Va a descubrir a Amelia?
¿Tú qué crees? Con lo de Amelia pasará lo que todo el mundo se imagina que va a pasar.

Si no dieras vida a Marcos, ¿qué personaje de la serie te gustaría interpretar?
A Paula, me gustan las dudas metafísicas que la atormentan, y la pareja que hace con Evelyn me apasiona.

¿Qué personaje histórico te gustaría interpretar?
Sin duda, Ricardo III.

¿Con qué actores o actrices te gustaría trabajar?
Con Javier Gutiérrez, Javier Cámara...

¿Cómo has vivido el éxito de "Los girasoles ciegos" y tu nominación al Goya al Mejor actor revelación?
Muy bien, ha sido una alegría, es una motivación para seguir.

Nos puedes recomendar un libro para leer
"Cosecha roja" de Dashiell Hammett es mi novela favorita

¿ Y una película?
"Dulce pájaro de juventud" de Richard Brooks.

¿Qué ves en televisión?
"El Internado", deportes, sobre todo fútbol, y de ficción la serie "Pelotas". No veo mucho la televisión.

Bejopa es una web nacida en Huesca, ¿has estado por aquí?
No, pero me gustaría.

Además, eres el protagonista de La wikipeli junto a Blanca, ¿qué te parece el proyecto?
Sí, el corto se desarrolla en la década de los treinta, y establece la posibilidad de que existan vidas paralelas, y en base a este argumento se da la trama. Es una mezcla de varios géneros, hay comedia, hay terror... Está en la frontera entre lo real y lo onírico.

10 de mayo de 2009

Entrevista

Martín Rivas:
No ligo y tengo novia. ¿Habré perdido el tiempo?

En las premières de 'El internado' concita pasiones. Martín Rivas es un joven actor Gallego que se ha convertido en ídolo gracias la televisión.

Llegó a la interpretación por casualidad . Acompañó a su hermana a un casting en Galicia y le cogieron a él. Tenía doce años cuando grabó Mareas vivas en su tierra natal. Ha combinado sus estudios con el trabajo y su primera incursión en la televisión nacional fue con SMS, una serie de corte juvenil en la que coincidió con Amaia Salamanca, Mario Casas y María Castro, entre otros actores. En El internado (Antena 3 ofrece la quinta temporada a partir del 12 de mayo) da vida a Marcos, un joven que ha perdido a sus padres en un accidente de mar. Detrás de esta tragedia se esconde un misterio porque los cuerpos no han aparecido.

Se ha convertido en uno de los chicos de moda
¿Tú crees?No lo sé, no veo por qué voy a estar de moda.

Quizá porque es un chico mono, joven y sale en televisión.
Ya, pero eso no significa nada, hay tantos por ahí… Soy uno más, y sólo quiero dedicarme al teatro, al cine y a la televisión. No me va nada esa imagen de ser guapo.

Dígaselo a su club de fans.
Me voy a poner rojo. No son esas mis intenciones.

Hace dos años fue elegido como el tercer actor más sexy, por detrás de Miguel Ángel Silvestre y Hugo Silva.
Ya, pero ¿eso tiene rigor científico? No me digas que eso es un mérito en mi carrera de actor.

Puede ser un valor añadido. ¿No liga más desde que sale en la tele?
Que yo sepa no. Tengo novia y antes no me he dedicado a ligar. ¿Habré perdido el tiempo? En cufin, hablemos de trabajo.

Es usted actor por casualidad, ¿no?
Sí, mi hermana y mi madre me dijeron a ver si las acompañaba a un casting o si me iba a quedar tirado en el sofá viendo la tele. Me levanté, fui con ellas y me cogieron a mí, no a mi hermana.

¡Qué faena!
Ya, pero luego ella también ha trabajado.

De pequeño quería ser director de cine, ¿no?
Sí, pero también es bueno para ser director haber sido antes actor, es un buen aprendizaje.

Estar en una serie de éxito es como llegar y besar el santo, ¿no?
Ja, ja, ja… No debe ser para tanto. Hoy tienes éxito, pero mañana no sabes lo que puede pasar. Lo de estar en una serie de éxito es, en el fondo, una suerte. La serie es buena y se merece tener mucho éxito, y la suerte está en que hice un casting yme eligieron amí en vez de a otro para el papel.

¿Se sube el éxito a la cabeza?
Espero que no ocurra. Esta serie tiene éxito, pero vamos a ver cómo se presenta la temporada que estamos rodando, porque ya he grabado una serie en la que sólo se han emitido tres capítulos de los veintiséis que hicimos.

¿Cómo se trabaja con actores de trayectoria tan sólida como Luis Merlo o Amparo Baró?
Además de ser gente muy agradable, es muy fácil trabajar con ellos. Para que una secuencia salga bien, tu compañero tiene que estar bien, es decir, esto es un partido de tenis, tú le pasas la pelota y el otro te la devuelve a ti. Si el otro la saca del estadio o la deja en la red la secuencia no va a salir bien. Hay que trabajar para el otro actor. Lo más destacable de los actores que citas es lo tremendamente generosos que son a la hora de trabajar. La gente, cuanto mejor es, también lo es humildad.

Describa su personaje
Marcos es un adolescente que ha vivido un trauma muy grande. En verano sus padres se marchan de vacaciones y su barco naufraga, pero sus cuerpos no aparecen. Tres meses después se les da por muertos, a pesar de no haber una prueba material. Marcos se queda al cuidado de su hermana pequeña, que tiene seis años. El mundo entero se le viene encima y, por si fuera poco, se ve en la necesidad de empezar de cero. Marcos juega el rol del bueno dentro del grupo de adolescentes.

Es una persona sensata, educada y coherente. En cine tampoco se puede quejar, Los girasoles ciegos fue una película que dio mucho que hablar. No me quejo en nada de lo que hago. Hay cosas que tienen más repercusión que otras, pero en el fondo me va bastante bien con los trabajos que me salen. Me gusta mi vida, suena el despertador y me levanto con ganas de trabajar, de ir al plató y de verme rodeado de mis compañeros. Una suerte.

Fuente.

19 de abril de 2009

Entrevista a Martín Rivas

Martín nos habla de la 5ª temporada

El joven actor habla de la quinta temporada de El internado. En la vida real es novio de Irene Escolar.El actor Martín Rivas está grabando los nuevos episodios de El internado (Antena 3), con la que ha alcanzado éxito y popularidad y gracias a la cual se ha convertido, a sus 24 años, en un ídolo de masas. Hablamos con él en el plató de la serie.


¿Cómo va a evolucionar Marcos, tu personaje?
Va a seguir teniendo esa relación protectora con su hermana Paula (Carlota garcía), que es su razón de ser. En cuanto a H éctor (Luis Merlo), va a darse cuenta de que tienen más vínculos en común.

¿Y con Carolina?
La relación de amor con Carolina (Ana de Armas) va a ir para largo.

¿Por qué tiene éxito esta serie?
Por muchas cosas. Es una apuesta arriesgada y valiente. Nunca se había abordado en España el género de suspense y terror.

¿Tienes miedo a que te encasillen?
Al principio tenía miedo, pero ya no. El tiempo dirá si la gente me ve dentro de otros personajes. Estoy orgulloso de estar en este proyecto.

¿Tienes otros proyectos?
No tengo nada.


¿Has terminado ya la carrera de Audiovisuales?
He aprobado dos en febrero, me quedan cuatro asignaturas.

¿Sigues pensando en dedicarte a los guiones?
Ahora, entre la carrera, las clases de inglés, tocar el saxofón y aprender a dar saltos mortales no tengo tiempo.

15 de abril de 2009

Entrevista revista '10 minutos'

Sigo enamorado de Ana de Armas

El joven actor habla de la quinta temporada de El internado. En la vida real es novio de Irene Escolar.El actor Martín Rivas está grabando los nuevos episodios de El internado (Antena 3), con la que ha alcanzado éxito y popularidad y gracias a la cual se ha convertido, a sus 24 años, en un ídolo de masas. Hablamos con él en el plató de la serie.


¿Cómo va a evolucionar Marcos, tu personaje?
Va a seguir teniendo esa relación protectora con su hermana Paula (Carlota garcía), que es su razón de ser. En cuanto a Héctor (Luis Merlo), va a darse cuenta de que tienen más vínculos en común.

¿Y con Carolina?
La relación de amor con Carolina (Ana de Armas) va a ir para largo.

¿Por qué tiene éxito esta serie?
Por muchas cosas. Es una apuesta arriesgada y valiente. Nunca se había abordado en España el género de suspense y terror.

¿Tienes miedo a que te encasillen?
Al principio tenía miedo, pero ya no. El tiempo dirá si la gente me ve dentro de otros personajes. Estoy orgulloso de estar en este proyecto.

¿Tienes otros proyectos?
No tengo nada.

¿Has terminado ya la carrera de Audiovisuales?
He aprobado dos en febrero, me quedan cuatro asignaturas.

¿Sigues pensando en dedicarte a los guiones?
Ahora, entre la carrera, las clases de inglés, tocar el saxofón y aprender a dar saltos mortales no tengo tiempo.

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